sábado, 9 de mayo de 2009

Ponte tú en su lugar...



La canción del conocido grupo de música Chambao refleja una realidad relacionada con las personas recién llegadas, bastante acertada.
En reiteradas ocasiones escuchamos y vemos por televisión la noticia del gran cayuco atracado en aguas del estrecho con personas las cuales vienen engañadas por mafias. Algunas de ellas con problemas de hipotermia y desidratación, otras, desgraciadamente, sin vida.
Después de horas y horas encima de un barco inestable y sin recursos al llegar se les devuelve a su país, dejando su gran inversión en un sueño roto del que se deben hacer cargo durante años para poder pagarlo.
En cambio los que se quedan a trevés de grandes miedos y luchas entre las aguas intentan conseguir lo que se les ha vendido en su país sin éxito alguno. Creen que el nuevo territorio les salvará de la pobreza que tienen, pero no es verdad. Aquí deben trabajar en labores sumergidas, ya que no tienen papeles legalizados, y lo que relamente se hace con ellos es explotarlos. Viven entre el miedo, escapando constantemente de la ley, vendiendo en mercadillos bolsos, monederos, pañuelos, etc. para recibir una miseria.
Lo que realmente encuentro más preocupante de la inmigración es el estado emocional, la elaboración del duelo. Lo que deben sentir después de abandonar sus familiares, hábitos, cultura. Supuestamente se ayudan entre ellos, pero como se dice, la procesión va por dentro y debe ser verdaderamente duro el saber que tienen a sus famílias a miles de quilometros y para más inri, saber que están esperando una ayuda económica y su supuesta angustia por conseguirla.

Hay veces en que nos encontramos con una sociedad llena de prejucicios, en ocasiones se escuchan argumentos en los que te parten en dos, como por ejemplo, que la inmigración viene a quitarnos el trabajo, o que reciben mayores ayudas que los mismos españoles. La exposición recibida sobre los derechos humanos y en contra del racismo explicó a la perfección e hizo un ejercicio en el que debíamos empatizar y pensar en todas las faltas que tienen estas personas. Yo sinceramente nos les cambiaría la situación, debe ser realmente angustiante, es por esto que se les debe ayudar con mayor respaldo en todos los aspectos.

Tampoco cobran un sueldo como el que estamos acostumbrados a cobrar nosotros, muchas de las empresas se aprovechan de su circunstacia y su necesidad por trabajar y ganar algo de dinero. Y encima...nos seguimos quejando...

Es por esto que se debería reflexionar y pensar antes de hablar. Y como dice el título de la entrada y la canción de Chambao hemos de, en ocasiones, ponernos en su lugar...

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